jueves, 8 de julio de 2010

Y ahora Mrs. Wilde…

Ay cómo se pone de tristón-nostalgicoide-reflexivo este tal Óscar del que nos hablas. Las frases que suelta son bonitas y hasta parecen certeras. Pero la foto es la bomba. Cómo se nota que era otra época, con otras cámaras, claro.
Serían tan lentas que a uno, al posar, hasta le daba tiempo de actuar y hacerse el interesante.
Es lo que le pasa a éste.

Breve comentario de estilismo:
El terciopelo de la chaqueta mola; los puños de la manga, con ribetes y botones, son un flash, completamente cegadores.

Lo he copiado como he podido para darle unos retoques y traerlo a nuestros días. ¿No te parece que quedaría mejor así, que incluso podría ser portada del Vogue, Elle, Marie Claire o cualquier cosa que dé dinero?

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